Decepción: Las vírgenes suicidas.

Decepción: Las vírgenes suicidas.

Reseña y Opinión de Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenides.

Como reseña solo puedo dar una sinopsis del libro que sería mas o menos así:

En menos de un año y medio, las cinco hermanas Lisbon, adolescentes entre trece y diecisiete años, se suicidaron.

Los jovencitos del barrio habían estado siempre fascinados por esas inalcanzables jóvenes en flor, atraídos por esa casa de densa femineidad enclaustrada –la madre era una católica ferviente y moralista que no dejaba que sus hijas salieran con chicos; el padre, profesor de matemáticas dócil y benévolo, aceptaba las muy estrictas normas de su mujer–, y las primeras muertes no hicieron sino ahondar el misterio y el espesor del deseo. Los Lisbon se encerraron cada vez más en sí mismos y en el interior de la casa, y los jóvenes los espiaban desde las ventanas del vecindario, trataban de comunicarse con las hermanas pidiéndoles canciones por teléfono, contribuían al intrincado tejido de rumores, a la creación de mitologías. Veinte años después, aquellos mismos adolescentes, ya en la frontera de la mediana edad, intentan desentrañar el enigma de aquellas lolitas muertas que siguen fascinándolos.

Esta es la sinopsis que vienen en el libro y la que encuentras en internet, en general. Después, yo no soy buena reseñista, yo mas bien me dedico a tirar odio y amor sobre un libro y que vendría conteniendo muchos spoilers porque prefiero hablar abiertamente de cada aspecto del tema, así que ahora viene la opinión del libro y sí, contiene muchos spoilers (si bien en esta novela ya sabemos el final) pero a quién quiera quedarse, bienvenido.

Por cierto, de una vez les digo que en general el libro no me gustó, así que al contrario que la mayoría de reseñas sobre el libro, esta viene cargada de aspectos negativos.

Cuando empecé a leer la novela (digamos, el primer capítulo) me atrapó, desde el título y la sinopsis ya me imaginaba una historia llena de dramas familiares y represión hacia las hermanas Lisbon (las protagonistas, o supuestas protagonistas), llena de confesiones y misterios y emociones reprimidas y secretos guardados, pero después de la parte donde Cecilia le dice al doctor porque intentó matarse (sí, la primera vez no le funcionó), todo se vuelve tedioso, aburrido durante la mayor parte del libro y llega a ser incómodo en muchos sentidos.

-¿Qué haces aquí guapa? Si todavía no tienes edad para saber lo mala que es la vida…

-Está muy claro, doctor, que usted nunca ha sido una niña de trece años

A esta frase, aplausos, fue mi favorita, porque refleja ese misterioso dolor de ser una chica de trece años y de lo incomprensible que a veces resulta para los otros en cuanto a lo que sentimos y nos preocupa.

Pero como les decía, después todo se vuelve aburrido, hasta la muerte de Cecilia. Debo decir que realmente describió muy bien la escena, me quedé con la sensación de la niña atravesada por la verja durante mucho tiempo, e incluso pensarlo en estos momentos me vuelve a causar escalofríos.

Y sin embargo, el libro se convierte poco a poco en un ir y venir de recuerdos tanto absurdos como irreales y que se basan meramente en suposiciones que hacen “los chicos” en torno a las hermanas.

Y como siempre, los vecinos insensibles e inoportunos, hablando como si supieran de lo que se siente perder a una hija por suicidio. Los reporteros, psicólogos, maestros y demás personajes que parecen un tronco ahí puesto solo para estorbar, o en este caso, solo para repetir como un eco lo que piensan los chicos, es curioso que todos les digan “lo que ya sabían”.

Además de que se vuelve una verdadera grosería, ya que ni siquiera describen a las hermanas como personas si no como objetos, llegan a llamarlas premio de consolación, dicen que nunca pudieron distinguir a unas de otras, y que se yo, son hermanas pero no quintillizas o algo así, ¿como puedes tener tiempo de observarlas y deleitarte con su presencia pero ni siquiera te tomas el tiempo de ver las diferencias entre ellas?

Ahora, habla de allanamiento de la morada, ya que los chicos se llegan a meter a espiar sus cosas personales; habla de acoso, y que nadie me diga que seguirlas todo el día no es acoso, o espiarlas por la ventana; incluso menciona que cuando tuvieron edad para “explorarse” (si, de masturbarse) pensaban en ellas para “satisfacer sus deseos mas íntimos”. Una gran porquería.

Otro problema que tuve con este libro, además de la gran incomodidad que suponía para mi leerlo sin molestarme por las actitudes de los chicos, es que Lux, no fuera virgen, o sea, se la veía copular con sus amantes etc., pero si el libro ice que vírgenes suicidas debería cumplir al menos en su totalidad esa norma. A algunos les parecerá un detalle sin importancia pero yo creo que entonces pudieron nombrar a la novela como “Hermanas suicidas” o algo así.

No solo las espiaban, también le preguntaban a extraños y no me imagino si decían “¿oye, eres de los que se tiran a Lux en el tejado de su casa?” y no solo eso, la veían mientras tenia sexo y luego se imaginaban que eran ellos (no me lo estoy inventando, lo dice el libro) que asco que me da. Bueno ¿quién le manda a ella a tener sexo en el tejado? nadie, claro está, pero eso no significa que eso diera a otros el derecho a estarla viendo.

Tuvimos informes de sus aventuras eróticas a través de las fuentes mas insospechadas.

También hubo una parte que realmente me entristeció y lo sentí mucho por Cecilia, que, incluso después de muerta, todos creían la causante de las desgracias de las demás hermanas.

-Cecilia era rara, nosotras no.

Hija mía, estas hablando de tu hermana no de cualquier cosa. Se me hizo injusto que incluso las hermanas parecieran culpar en silencio a Cecilia, que por cierto, creo que podría decir que fue mi personaje favorito, si no el único que me gustó.

Todas las noches escudriñábamos las ventanas de las habitaciones de las hermanas Lisbon

¡Ajá! Los atrapé… En serio, eso ya es un caso obsesivo-compulsivo grave, además del acoso, insisto, acoso durante todo el libro.

Y luego ellos tienen el descaro de quejarse:

Ese auténtico proyector que es la prosa de la señorita Perl tiende a desdibujar los rasgos de las hermanas Lisbon.

Claro, en esta parte se quejaban de que la reportera escribiera cosas sobre alguien a quién no conocía, cuando en realidad ni siquiera los chicos las conocían, si las hubiesen conocido nosotros también sabríamos algo sobre ellas y no solo tendríamos estas impresiones de las hermanas que nunca son claras ni directas.

Sabíamos que Cecilia se había suicidado porque era un ser inadaptado.

¿Qué van a saber en realidad? nada, ni ustedes ni yo, pero dejen ya a la chica, ni muerta la dejan en paz.

Todos amábamos a alguna.

¿Qué otra cosa podían decir si ni siquiera las distinguían? Me parece una falta de respeto que alguien que no me conozca diga que me ama, por ejemplo, y claro que el sentirse atraídos por el físico en ningún momento supone amar pero esta obsesión morbosa me molesta, y es que ni siquiera dice “yo amaba a Therese, Joel amaba a Bonnie, etc”, si no que dice casi casi “La que caiga, cualquiera es buena, da igual”.

Lo único que importaba era que las habíamos amado y que no nos habían oído cuando las llamábamos.

Ah, así que todo esto se trataba de ustedes, no de ellas, la conclusión es que ustedes cuando las espiaban, cuando les robaban sus pertenencias, cuando se tocaban pensando en ellas, cuando las importunaban, en todos esos momentos ¿las estaban llamando? pero seguro que no las estaban llamando a la vida, las estaban llamando a su cama.

Esta fue mi cara durante casi todo el libro

Y después de descargar mis corajes creo que ya es todo. Pero no todo en realidad, quiero aclarar que me gustó la novela, si bien no fue lo que esperaba y me decepcionó bastante, tiene buenas frases, muchas que guardé porque me gustaron y el escritor es muy bueno, la forma de narrar los hechos me gustó y no le di una puntuación muy baja, pero si le encontré mas aspectos negativos y si era genial cuando no me podía quitar la sensación de sangre de la muerte de Cecilia, pues bien, fue horrible cuando no me podía quitar la sensación de acoso.

Es un libro que transmite mucho morbo, si bien, no es por el suicidio si no por la espera del suicidio y que al final te causa mas morbo por la sensación de acoso de los chicos sobre las hermanas y se olvidan del suicidio, lo apartan.

Además de que las mejores partes fueron del principio hasta la muerte de Cecilia y el ritmo baja hasta que ellos ven “las señales” y al final los están engañando o les juegan una especie de broma (no se entiende muy bien, en realidad nunca entiendes nada) y ellos quedan traumados de por vida, mas de lo que ya estaban y todo es inconcluso en realidad.

La mayor decepción es precisamente el convertir un posible drama sobre la vida de unas adolescentes que sufren desesperación y represión familiar en una oda a la masculinidad y una exploración de los deseos de unos cuantos adolescentes.

Por otra parte quiero ver la película, creo que estará mucho mejor y si no pues no puede estar peor. Y ya después les cuento que tal estuvo. Pero en la película al menos veré a las hermanas porque en el libro parecen mas un boceto sin terminar, casi faltas de existencia.

 

¿Has leído la novela? ¿Has visto la película? ¿Qué te pareció? ¿Exagero..? Déjame tu comentario y nos leemos. Bss.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s